Friday, December 17, 2010

El drama de todos los años

El mes de diciembre es agotador. Cuando llega el 30 de noviembre ya me echo a temblar pensando en la pasta que me voy a gastar en regalos, cenas, loterías y celebraciones varias, en los dos kilos que irremediablemente gano y sobre todo dónde, cómo y con quién voy a pasar el año nuevo...



Dicen que el año termina como se empieza, y eso despierta en nosotros una especie de histeria colectiva por las supersticiones, hay que empezar el año con el pie derecho plantado en el suelo, hay que acabarse las 12 uvas aunque se te enquisten en la traquea, hay que brindar con algo de oro en la copa de cava, hay que llevar ropa interior roja... y por supuesto, hay que ponerse las mejores galas, hay que encontrar una buena fiesta donde celebrarlo, y hay que pasarlo de muerte pese a quién pese.


Pero la experiencia me dice que el año nuevo siempre empieza con frío porque llevas un vestidito de mentira, dolor de pies porque es el día de los "tacones imposibles", bares abarrotados porque parece que hay gente que sólo sale de su casa esa noche y resaca porque te han servido el peor garrafón de la Tierra.



No voy a ser cínica, a pesar de todas estas penurias la nochevieja es una noche mágica, es la única noche del año en la que todo el mundo hace buenos propósitos, y a pesar de que el 99,9% de ellos caigan en saco roto, el mero hecho de proponerlos eleva una ráfaga de buen rollo por doquier.



Hace seis años yo hice un propósito de año nuevo: no volver a gastar dinero en vestidos que no voy a volver a usar, propósito que hasta hoy he cumplido orgullosamente. Desde entonces siempre encuentro para estas fechas un look fiestero a la par que económico.

¿Mi secreto?: Los detalles.

Si no te quieres gastar un duro y tienes pensado enfundarte en tu (alabado seas) vestido negro (que si no tienes uno, ya es hora de que vayas encontrando el tuyo, chata) lo único que tienes que hacer es centrarte en los complementos. Este año va de perlas y lazos, anillos enormes y plumas, aunque ya sabes que la lentejuela siempre está ahí.
Así que aquí te dejo unas cuantas cosas que me gustan:

Y para terminar, aplícate una buena mascarilla y dedícale unas horas a tu cara y a tu pelo. Creo que lo principal es verte diferente, un golpe de efecto que nunca falla, y en eso el maquillaje y la peluquería son esenciales. Experimenta con esos colores con los que no terminas de atreverte a diario y dale volumen a tu melena, un día es un día!
Una idea de rabiosa actualidad: Los colores vivos.

Si todavía no tienes modelito para tan señalada fecha y estás empezando a volverte loca te propongo una de las tendencias estrella de la temporada, el "look tuxedo". ¿Estás dispuesta a gastarte 40€? Entonces esta chaqueta de Zara puede salvarte la vida; combínala con leggins, camisa blanca y pajarita (yo me hice una el año pasado con tul, pero puedes hacerla de raso), y conseguirás una imagen impecable. Además, es una prenda que podrás aprovechar para llevar con unos vaqueros y darle un toque "posh" a tu imagen.

La pena es que por muy mona que salgas de casa en nochevieja todos sabemos que volverás a casa en un estado lamentable. Pero es parte del encanto!

Feliz año nuevo!




Thursday, December 9, 2010

Espejito, espejito...

Hace un par de semanas mi jefa me habló de una línea de cosméticos que no conocía: Benefit.

Ella estaba como loca con sus productos, me habló maravillas de sus correctores y sus brillos de labios, así que ni corta ni perezosa me encaminé a El Corte Inglés de Sol para comprobar de primera mano los prodigios de estos "potingues".


Lo cierto es que me pasé con el firme propósito de cotillear el máximo posible sin gastar un duro, así que me planté allí ataviada con mi mejor abrigo y mi bolso de Nine West. Cuando pretendes sacar muestras gratuitas a las dependientas de El Corte Inglés es importante parecer una compradora compulsiva, y en eso los bolsos buenos juegan un papel fundamental.

Me acerqué al stand y empecé a echar un vistazo. Lo primero que me llamó la atención fue la estética retro de los envases, con un toque pin-up tremendamente divertido. Son tan monos que te dan ganas de llev
ártelos todos.


Me atendió una dependienta muy simpática, que se ofreció a maquillarme para que comprobara la calidad de los productos (¡¡objetivo conseguido!!). Lo que no sabía es que desde el momento en que me senté en aquel taburete para la sesión de maquillaje mi plan de no gastar un duro se había ido al garete...

Benefit persigue un objetivo claro: crear una línea de maquillaje favorecedora, que se pueda adaptar al día a día de cualquier mujer con un toque natural. Sus productos están pensados para estar estupenda sin parecer maquillada, y es que sus creadoras, Jane y Jean Ford, son unas expertas ilusionistas. Entre sus productos podemos encontrar correctores, potenciadores y voluminizadores, que proporcionan una imagen fresca y descansada.

De entre ellos yo me quedo con:

Benetint: Es el más vendido, y en cuanto lo pruebas entiendes el por qué. Se trata de un tinte líquido para aplicar en mejillas y labios que aporta un efecto "rubor" Se aplica con el pincel que viene en el envase y después se extiende con los dedos. Al tener el mismo color que la sangre el efecto es muy natural y te alegra la cara en un santiamén.



Dr. Feelgood: Este bálsamo facial unifica la piel, absorbe la grasa y suaviza las imperfecciones. Puede usarse sólo o debajo de la base de maquillaje, ayudando a su fijación y duración. Además es antiséptico, por lo que previene la aparición de granitos y puntos negros.



Some Kind-a Gorgeous: Se trata de un maquillaje compacto que sorprende por su suavidad y ligereza. Deja la piel aterciopelada y con sólo 3 tonos consigue adaptarse a todos los tipos de pieles, debido a que se funde con el tono natural de tu rostro.


Ooh la Lift: El corrector de contorno de ojos que ilumina tu mirada en unos segundos. A primera vista parece un gloss, por la forma del envase y el aplicador de esponja, pero con unas gotitas alrededor del ojo y en el pómulo las bolsas y las ojeras desaparecen. Son ocho horas de sueño en un bote.



Hi
gh Beam: Un iluminador de la mirada que aporta un tono perlado a tus pómulos a la vez que agranda tus ojos. Al ser fluido es muy fácil de aplicar y muy discreto. Si buscas añadir luz a tu mirada sin parecer un "gusiluz" éste es tu producto.



Para terminar, un poco de información: Podéis encontrar Benefit en El Corte Inglés, pero sólo en los centros de Preciados, Goya, Castellana y Pozuelo. También están disponibles en Sephora.
Si os decantáis más por la compra on-line, desde su página web (http://www.benefitcosmetics.com/) puedes realizar tu pedido.

Por cierto, mi visita a El Corte Inglés terminó como ya os imagináis; salí de allí monísima, pero con 60€ menos en la cuenta corriente...



Wednesday, December 1, 2010

Compañero Inseparable

En el guardarropa de una mujer siempre hay sitio para un bolso más. Aunque hay ciertos bolsos con los que todas soñamos y muy pocas poseen. Objetos de deseo a los que hoy dedico un homenaje, símbolos de estilo que se han convertido en toda una institución tras décadas de historia dando personalidad a las casas a las que pertenecen.
Estoy hablando de los clásicos.

Lo bueno que tienen los clásicos es que nunca corres el riesgo de que pase de moda. Podrá caer en desuso, podrá reinventarse, pero el clásico siempre está ahí para regresar a él. El clásico es una inversión. Y si encima es versátil has dado con la gallina de los huevos de oro. Cuento aquí la historia de 4 ejemplos míticos con los que si no estás familiarizada ya, te advierto que corres el peligro de enamorarte.


Kelly Bag y Birkin Bag (Hermès)

Tierry Hermès inició su imperio con un almacén de arneses y sillas de montar, de esa época, lo único que conserva la casa Hermès es su logo. Eso y el diseño del bolso Kelly.

A pesar de lo que mucha gente piensa éste bolso no fue diseñado para la princesa de Mónaco Grace Kelly, sino que es una réplica de 33 centímetros de una bolsa más grande diseñada en 1930 para portar las botas de los jinetes. La versión pequeña se comercializó temprano como bolso de mano para señora, y fue rebautizado en 1950 como Kelly pues sus ventas aumentaron de manera estrepitosa tras la aparición en la prensa de una fotografía en la que la princesa de Mónaco disimulaba su incipiente embarazo colocándose el bolso en el abdomen.

Si ves que el bolsillo no te da para uno (su precio es de 3000€ en adelante) la casa de la rue d’honorè te ofrece la posibilidad de hacerte uno tú mismo. Puedes descargar el patrón en su web institucional.

En lo que se refiere al Birkin, la historia de ésta joya es cuanto menos pintoresca; La actriz Jane Birkin viajaba hacia París en la cabina de primera clase cuando un desconocido en la butaca contigua le hizo una extraña pregunta. Se había percatado de que la actriz llevaba una cesta de mimbre como bolso de viaje, y sentía curiosidad por conocer la razón.
Lo que Birkin no sabía es que aquel desconocido era Jean Louise Dumas, el hombre que presidia la casa Hermès y la condujo a su máximo esplendor. Durante el vuelo diseñaron juntos sobre una servilleta el boceto del bolso que llevaría su nombre y por el que suspiran las mujeres de todo el planeta.
La actriz lo usó durante años, aunque recientemente ha confesado que ha tenido que cambiarlo, porque a pesar de que lo adoraba le había provocado una tendinitis.
En Hermès existe una lista de espera para conseguirlo de hasta 2 años, aunque corre la voz de que se trata tan solo de una estrategia de marketing. El escritor Michael Tonello explica en su libro Bringing Home the Birkin” cómo consiguió comprar 130 ejemplares de este intocable artículo a lo largo del año 2004.



Speedy (Louis Vuitton)

Hablamos ahora del modelo más vendido de la casa Louis Vuitton, un modelo de lineas sencillas muy fácil de llevar. Fue popularizado por la actriz Audrie Hepburn y tiene millones de adeptas por todo el mundo. Nació en 1932 y la casa lo ha reinventado una y otra vez. Se comercializa en 3 tamaños, por lo que cada clienta encuentra su compañero perfecto.


Su diseño funcional y sobrio lo convierte en el buque insignia de la firma, de hecho en 2007, con motivo de su 75 aniversario la boutique Louis Vuitton de New York le dedicó una retrospectiva muy especial. El Speedy Bag viajaba a través del escaparate de la Quinta Avenida para mostrarnos su evolución a lo largo de los años. En este vídeo podéis verlo.




2.55 (Chanel)

He de confesar que he dejado mi favorito para el final... Diseñado por Coco Chanel en febrero de 1955 debe su nombre a la fecha de su nacimiento.

Entre sus características más destacables se encuentra el acolchado exterior, inspirado en las sillas de montar del hipódromo de Suresnes, y la original cadena que permite colgarlo al hombro, la cual se ha convertido en un sello de la casa. Cuentan que la diseñadora quiso liberar a la mujer de la "tiranía" del bolso de mano con la incorporación de la larga cadena, de esa manera las señoras podrían llevar su bolso a modo de bandolera, tal y como portaban sus petates los soldados de la época.

Con la llegada de Karl Lagerfeld a la Maison, el 2.55 vivió un renacimiento. Lagerfeld le cambió el cierre por el que hoy conocemos con el logo de Chanel, aunque su diseño original sigue comercializándose hoy, varió su tamaño y su colorido pues hasta entonces el 90 por ciento de la producción se confeccionaba en negro.

Soy consciente de que me dejo en el tintero muchos modelos, como el Motorcycle de Balenciaga, el Amazona de Loewe o el Lady Dior, pero así tengo la excusa perfecta para escribir otra entrada sobre ésto...

Saturday, November 13, 2010

Revenge of Nerds


El otro día haciendo zapping me topé con un videoclip de los nuevos "ídolos teen", los Jonas Brothers, tres hermanos adolescentes protagonistas de una serie de televisión en la que compaginan sus estudios en el instituto con las vicisitudes propias de una estrella del pop; herederos masculinos del fenómeno Hannah Montana y High School Musical.

Pero lo que me llamó la atención del videoclip real
mente fue el look de uno de los hermanos, que luce unas “gafapasta” a las que sólo les falta la cinta aislante en el puente. Una apuesta arriesgada por parte de sus estilistas, sin duda, que hartos ya de la imagen “rebelde sin causa” que ha enamorado a las adolescentes durante décadas han decidido cambiar el prototipo de lo sexy.

Adiós, deportistas chuletas y adiós, moteros subversivos, porque ser empollon está de moda. Los caballeros andantes ahora van en bici, libran sus batallas en red y te salvan la vida arreglándote la conexión wifi.


Señoras y señores: Bienvenidos a la era NERD.


Para quien no conozca el término, el nerd es un espécimen que generalmente posee un alto coeficiente intelectual, habita en bibliotecas y tiendas de cómics, desdeña todo lo relacionado con la moda y la estética, tiene un avatar en Second Life y su principal afición es acumular followers en Twitter.


El término se popularizó en Estados Unidos durante los años 70, gracias a la serie televisiva “Happy Days”, aunque no fue hasta principios de los 80 cuando nació el estereotipo tal y como hoy lo conocemos gracias al cine y la televisión.


El nerd ha aparecido en el cine y la televisión siempre como un personaje secundario, alguien con inquietudes científicas o intelectuales exacerbadas, que normalmente aburren a sus (por norma general, escasos) amigos; como la pasión de Ross Geller (Friends) por los dinosaurios; gustos extraños, que a veces suponen una molestia para los demás, como la polka en el caso de Steve Urkel (Family Matters) y una incapacidad absoluta para relacionarse con el sexo opuesto, como es el caso de Carlton Banks (The Fresh Prince of Bel-Air).


El caso es que a pesar de su ineptitud social, sus dotes intelectuales terminan siendo una gran ayuda para el protagonista, normalmente más atractivo y sociable; como es el caso de “Screech” Powers (Saved By The Bell) o Jerry Steiner (Parker Lewis Can’t Lose).



Pero a principios de nuestra década algo empieza a cambiar… Si durante los 80 y los 90 el nerd intentaba disfrazarse de normal para ir por la vida con la llegada del nuevo milenio decide salir del armario, exponerse a las miradas de los demás y mostrarle al mundo su verdadero yo con orgullo: se convierte en protagonista; con sus rarezas y sus pasiones.


Dos ejemplos televisivos: “The IT Crowd” y “The Big Bang Theory”. En la primera nos encontramos con Roy y Moss, dos informáticos que trabajan para el servicio técnico de una gran empresa, un trabajo que no les realiza y del que intentan escaquearse constantemente. Viven aislados del resto de sus compañeros; tanto es así que su oficina se encuentra en el sótano de un gran rascacielos en el que ni siquiera hay ventanas. El punto de partida es la llegada de Jen como jefa de departamento. Ella no sabe nada de ordenadores, ni de tecnología, por lo que tiene que enfrentarse al rechazo de sus nuevos subalternos, pero ellos pronto descubren el talento de Jen para las relaciones sociales, y deciden aceptarla como jefa, pues es su ventana al mundo real.


En el caso de “The Big Bang Theory” ocurre lo contrario. Penny es una joven de Nebraska que se muda a Pasadena con el sueño de ser actriz, aunque trabaja como camarera y nunca consigue un papel. La serie comienza cuando ella, huyendo de una dolorosa ruptura se muda a un nuevo apartamento y conoce a sus vecinos de enfrente, Leonard y Sheldon, dos físicos que trabajan en la universidad como investigadores junto a sus amigos Raj y Wolowitz. Leonard se enamora instantáneamente de Penny, y ella poco a poco va adentrándose en su mundo y haciéndose un hueco en el grupo, a pesar de las dificultades que tiene para relacionarse con el resto, pues Sheldon es un superdotado sociópata y fóbico que la trata como si fuera tonta, Raj, astrofísico hindú, padece mutismo selectivo (no puede hablar cuando hay mujeres delante) y Wolowitz intenta siempre ligar con ella aunque sus métodos son bastante desagradables.


Dos series cuyos protagonistas intentan encajar en un mundo que no los entiende. Dos series que nos adentran en el día a día de éstos “cerebritos” y su forma de enfrentarse a los mismos dilemas a los que nos enfrentamos el resto. Y lo curioso es que sus problemas no distan tanto de los nuestros, aunque la manera de resolverlos es radicalmente distinta, y ahí es donde el concepto nerd se revaloriza. Han hecho falta tres décadas para que el empollón pueda llevarse a la chica, y ahora que las tornas han cambiado el guaperas de turno tiene que disfrazarse de intelectual para impresionar a las nenas.


Y es que ser un bicho raro es un valor en alza, la posmodernidad trae efectos inesperados y éste es uno de ellos. Smart is the new sexy. Aunque no puedo dejar de imaginarme a la nueva generación de nerds, geeks y frikies varios sonriendo satisfechos frente a las pantallas de sus portátiles, pues tras años condenados al ostracismo han llevado a cabo su venganza. Y yo les aplaudo.





Tuesday, September 7, 2010

Declaración de intenciones


A mi siempre me han chiflado las revistas. Aprendí a leer con el "Vogue" y no lo digo en broma.

Al ser éste el primer post que publico, creo que pese a correr el riesgo de ser un coñazo, me siento obligada a contaros un poco mi vida.

Mi madre regentaba una pequeña peluquería de barrio, que años mas tarde heredaron mis hermanas. El negocio era en realidad una estancia más de nuestra casa, pues en ella han ocurrido varios de los acontecimientos más importantes de nuestra familia. En ella aprendí a caminar y a hablar, y en ella nos han dado las uvas alguna nochevieja porque mi madre estaba haciendo recogidos a sus clientas hasta las once de la noche.

Durante mi infancia mataba las horas muertas hojeando las brillantes páginas de "Vogue", "Marie Claire", "Elle", "Telva" y sí, también "Hola" y "Semana" (hábitos que a mis 27 años sigo conservando). Después de años leyendo sus números he desarrollado una gran "Cultura de revista", ésto quiere decir que tengo la cabeza llena de datos curiosos que puedes soltar en una conversación para parecer interesante, pero que no sirven para nada más allá de las reuniones sociales... hasta hoy.

He decidido crear este blog para sacarle provecho a ese bagaje que hasta ahora creía inservible, para entretenerme (por supuesto) y liberarme, porque me encanta opinar y no puedo vivir sin hacerlo, para hablar de la tendencia, o simplemente de lo que a mi me inspira. Con este blog también quiero abrir una nueva etapa de mi vida, es un proyecto que incio con mucha ilusión y en él tengo bien claro quién quiero ser.

No sé dónde leí que la vida es como las fotografías de una revista. Nuestra responsabilidad es decidir cómo queremos aparecer el la siguiente página.