Y para hacerlo por todo lo alto, os presento un objeto para el cual ya tengo un hueco reservado en mi salón, un hueco que permanecerá vacío muchos, muchos años. Por cierto, que mi cumpleaños anda cerca, y esta "bloguera" está abierta a cualquier tipo de presente que pueda venir de parte de sus lectores (guiño, guiño).
Bromas aparte, os hablo de la lámpara Jieldé. Una creación del diseñador Jean-Louis Domecq con más de 60 años de vida. Un objeto que se ha convertido en un icono del diseño industrial.
La historia de su nacimiento no puede ser más prosaica; a finales de los años 40, Domecq vivía afligido por la necesidad de un punto de luz que se adaptara a las peculiaridades de su puesto de trabajo en la fábrica Peugeot. Necesitaba de una lámpara simple, robusta y articulada, capaz de adaptarse a cualquier espacio de trabajo. En abril de 1950, y tras varios bocetos, el diseño de su lámpara estaba listo.La invención tuvo tanto éxito que desde entonces se dedicó a su producción mecánica, y la comercializó con el nombre de Jieldé, que no es más que las siglas de su nombre pronunciadas en francés: Ji - El - Dé.




Me encantaria poder pujar en esa subasta,lastima,me quedare con las ganas.La documentacion es tu fuerte¡¡¡
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